El trabajo tenía como objetivo comparar los efectos sobre la capacidad de salto vertical de 2 programas de entrenamiento pliométrico, uno en seco y otro acuático. Participaron 65 varones sanos físicamente activos, a los que se dividió en 3 grupos: uno realizó entrenamiento pliométrico acuático, otro entrenamiento pliométrico y un tercero se formó como grupo control.

Los 2 primeros grupos realizaron entrenamiento pliométrico 2 veces a la semana durante 10 semanas. Las sesiones aumentaron progresivamente desde 10 series de 10 repeticiones hasta 10 series de 55 repeticiones. El grupo de control, mientras tanto, no realizó ningún tipo de entrenamiento. Se usaron los test Squat Jump (SJ) y Countermovement Jump (CMJ) para medir los saltos.

Los resultados reflejan un aumento del rendimiento respecto al pretest tanto con entrenamiento pliométrico acuático como en seco. En el caso del entrenamiento pliométrico acuático, además, se produce menos estrés mecánico, lo cual lleva a los autores a proponerlo como alternativa al entrenamiento en seco.