La Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (Aepsad) ha suscrito el trabajo en un acto al que asistieron el presidente del Cgcop, José García Mostazo; la gerente asistencial de Atención Hospitalaria de la Consejería de Sanidad de Madrid, la reumatóloga M.ª Luz de los Mártires; el presidente de Sepod, Ángel González de la Rubia; el de Sebior, José Manuel Castillo, y 2 deportistas de élite, la triatleta olímpica Zuriñe Rodriguez y el ironman Javier Herrero.

“A la hora de iniciarse en un deporte, no se le da la adecuada importancia a realizarse las pruebas oportunas por parte de especialistas”, señaló el director de la agencia, el médico deportivo José Luis Terreros, que destacó la importancia de que todo aquel que rodee al deportista sea profesional formado”, como es el caso del podólogo. Este se va a incorporar en la sanidad madrileña como personal sanitario, como apuntó la gerente asistencial.

“Es muy importante que un estudio de la pisada sea realizado por un profesional sanitario ya que, de no ser así, el deporte puede convertirse en un riesgo para la salud en vez de en un beneficio”, afirmó de los Mártires, de acuerdo con la cual “cuando se prescribe un tratamiento con unas plantillas, si estas no están bien hechas, tienen un efecto contraproducente en el paciente”.

Datos

“El 80% pisa mal y el 33% lleva plantillas no personalizadas”, explicó, por su parte, el presidente de Sepod citando un estudio de campo realizado en la última maratón de Madrid. Este revela el 30% de los atletas que se habían realizado un estudio de pisada, lo había hecho en una tienda deportiva. Un intrusismo que denuncian desde hace años.

“Hay que dejar claro lo que es un estudio de la pisada ya que actualmente se está comerciando con este término”, afirmó, por otro lado, el presidente del Cgcp, para quien “recomendar una plantilla concreta premoldeada o estándar o un tipo de calzado corrector en base a un estudio de la pisada o a otro tipo de análisis sin el informe del podólogo o del médico puede constituir un ejercicio de diagnóstico y prescripción enmascarado”, lo cual supone “un acto de intrusismo”.

Según el presidente de Sebior, muchas tiendas “ofrecen estudios de la pisada sin el debido rigor profesional, para recomendar uno u otro calzado, o incluso plantillas prefabricadas con usos y virtudes concretas, según el fabricante”. “Hay que hacer un diagnóstico certero, tanto biomecánico como podológico”, insistió Castillo, que alertó del riesgo de falsos diagnósticos fruto de estudios de pisada no realizados por el personal apropiado.

Testimonios

La triatleta olímpica Zuriñe Rodríguez visitó por primera vez al podólogo con 12 años, en Francia, como consecuencia de una lesión. Empezó a usar plantillas y se recuperó. Más adelante, un podólogo deportivo le ha hecho un estudio de pisada; desde entonces, ha notado mejoras en el rendimiento y en la salud de sus pies. “Desaparecieron mis callos y se me dejaron de dormir los pies cuando montaba en bicicleta. Para mí es un trabajo excepcional”, comentó.

Por otro lado, el ironman Javier Herrero reconoció que al principio no conocía la importancia de la figura del podólogo y se autodiagnosticaba. Después de lesionarse por el uso de unas plantillas estándar, acudió a un podólogo deportivo, que le realizó un estudio de la pisada completo y le fabricó unas plantillas a medida. Meses después, consiguió el puesto número 17 en el ranking mundial.

“Ese año, si no me hubiera puesto en manos de un podólogo deportivo, todo lo que me sucedió hubiera sido una quimera”, aseguró el deportista, que aconsejó a quienes quieran iniciarse de manera profesional en su disciplina que se sometan a una prueba médica de esfuerzo y a un estudio biomecánico, que incluya estudio de la postura en bicicleta y estudio de pisada.