Tal como especifica el estudio, publicado en Apunts Medicina de l´Esport, tras anestesiar e inmovilizar a las ratas -Wistar macho de 8 semanas de edad- se les administró colagenasa a nivel de la región proximal y profunda del tendón rotuliano. La lesión tendinosa se evaluó 48 horas después de la lesión mediante resonancia magnética (RM), tras lo cual se procedió a la eutanasia de los animales y a la extracción para la evaluación histológica de los tendones rotulianos de ambas patas, desde la rótula a la inserción de la tibia, incluyendo la almohadilla grasa de Hoffa.

En el análisis por RM, los autores no detectaron diferencias de alineamiento o grosor de las fibras tendinosas a lo largo del tejido del tendón entre ratones sanos y lesionados; pero sí edema difuso que afectaba principalmente a las estructuras articulares y musculares. En el análisis macroscópico, en cambio, sí hallaron diferencias entre tendones; ya que los sanos presentaban un color blanco brillante e intenso y una fuerte consistencia y los dañados se veían amarillentos y gelatinosos.

Finalmente, el tendón contralateral sano mostró un aspecto uniforme en el análisis histológico; las fibras de colágeno aparecían compactas y bien alineadas. Según recoge el estudio, en el tendón lesionado se observó claramente una degeneración de la estructura de la fibra, con espacios ondulados o vacíos, desorganización el tejido graso de Hoffa y fragmentaciones parciales en el lugar de la inyección. Por todo ello, modelo de lesión resultante, logrado gracias a la punción guiada por ecografía, consiguió reproducir la degeneración y los cambios que, habitualmente se observan en la arquitectura del tendón rotuliano en humanos.

Se trata, por tanto, de un “excelente modelo preclínico para el estudio de nuevas terapias enfocadas al tratamiento de la tendinopatía”, así como del “paso previo para iniciar ensayos clínicos en pacientes humanos”, según concluye el estudio, en el que también han participado los servicios médicos del Futbol Club Barcelona.