Es la conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario Reina Sofía, en Córdoba, tras evaluar las evidencias existentes sobre el uso ortopédico de estas cintas adhesivas en diferentes áreas anatómicas.

“La característica diferencial fundamental con los otros tipos de vendajes, es una mayor elasticidad, que permite dar tensión al aplicarlas cutáneamente”, explica Rafael Muñoz-López, autor principal del estudio, “es la única propiedad en la que se basa su creador -el quiropráctico japonés Kenzo Kase, 1970- para fundamentar sus beneficios en el aparato locomotor”.

Las evidencias clínicas al respecto son “pobres”, señalan los autores; por ejemplo, “se han encontrado 7 estudios que valoran si es eficaz para tratar el dolor frente al síndrome por tendinopatía del manguito de los rotadores”, de entre estos, la mayoría comparan el uso de fisioterapia y KT frente a manipulación sola, es decir “se basan en añadir el KT a un procedimiento que ya existe, y ya es considerado eficaz”, lamentan los científicos.

Otras revisiones incluidas en este paper, han sido desestimadas por carecer de una metodología adecuada, contar con muestras demasiado pequeñas u ofrecer dudas respecto al posible efecto placebo, como es el caso del uso de KT en epicondilitis y epitrocleítis. La relación de eficacia más controvertida se encuentra, quizás, en los casos de dolor dorsolumbar.

“En estos casos sí se llegaron a registrar mejorías en las escalas de dolor”, admiten, “sin embargo, estas tenían poca relevancia a nivel clínico”. En este punto, entra de nuevo en juego el efecto placebo; ya que en otro estudio 148 participantes se sometieron a la aplicación de las tiras adhesivas con y sin tensión, obteniendo resultados idénticos sobre la sensación de dolor.

Otro estudio, en lesiones recurrentes de tobillo, dividió a 20 pacientes en 4 grupos de tratamiento: vendaje tradicional, tobilleras, kinesiotaping y ninguna intervención. “Realizaron mediciones y observaron que el retropié era menos inestable con alguno de los 3 tipos de vendajes que con nada en absoluto, pero el kinesiotaping inmovilizaba menos la articulación tibioperoneoastragalina”, recuerdan.

Los resultados de la técnica japonesa parecen ser más favorables en cuanto a la disminución de dolores de rodilla, no obstante, “otorgan más relevancia a la función descongestiva del KT para reducir el edema poscirugía y permitir una mayor movilización de la rodilla que a los efectos propiamente dichos del KT en la musculatura”, apunta Muñoz-López.

Por todo ello, la revisión concluye que “la utilidad del kinesiotaping es confusa”, advierten, “la literatura no aporta evidencia clínica probada sobre el uso de este vendaje e incluso podría intuirse un fin mercantilista en su uso”, denuncian.