El trabajo se ha publicado en 2 partes. Para llevarlo a cabo, el investigador Antonio García Moreno ha revisado la literatura científica de los últimos 10 años y ha seleccionado aquellos artículos recogidos en Medline, Scopus y Sport Discus que incluyeran sujetos bien entrenados y que especificaran la dosis, el momento y la forma de administración de la cafeína.

En la primera parte, se analizan los resultados obtenidos en distintos deportes, como lanzamiento de peso, natación, remo, ciclismo, judo o tenis, así como algunos deportes colectivos. De acuerdo con el autor, la variedad de protocolos y metodologías empleados impedía generalizar sobre el efecto ergogénico de la cafeína en deportistas.

No obstante, es posible afirmar que la cafeína produce un “claro efecto ergogénico” sobre el ejercicio aeróbico y anaeróbico, “siempre y cuando se controlen los factores que puedan limitar la respuesta de los individuos a la sustancia”. Asimismo, el trabajo concluye que la cafeína puede ser un suplemento útil para atletas que compitan en días consecutivos.

Del mismo modo, el consumo de cafeína es “eficaz” para mantener el rendimiento físico y cognitivo después de una noche con restricción del sueño. Sobre la forma de administración, el investigador apunta que las últimas tendencias conducen a un consumo en formas alternativas tales como geles, chicles o bebidas energéticas.