Según los autores, a pesar de existir estudios sobre características físicas y fisiológicas del jugador de balonmano, son escasos los que tratan diferentes edades en un mismo estudio. El trabajo tenía como objetivo examinar las posibles variaciones en dichas características en función de la edad.

Con este fin, se seleccionaron un total de 96 jugadores de balonmano jóvenes y adultos, a los que se les realizó una evaluación de las características antropométricas, el somatotipo y la composición corporal, así como distintas pruebas de fuerza, capacidad de trabajo, salto, etc.

Los resultados muestran una mejora según avanza la edad en parámetros importantes para el jugador de balonmano, como las características antropométricas y el somatotipo, la capacidad de salto en sus diferentes versiones y el incremento de la potencia.

En ese sentido, destaca el incremento a lo largo del tiempo de la flexibilidad, así como una frecuencia cardiaca submáxima más eficiente a lo largo de la edad. “Estos datos pueden contribuir al mejor conocimiento por parte de los entrenadores de la evolución de las características físicas y fisiológicas en una especialidad como el balonmano”, concluyen.