De acuerdo con los autores, una presión arterial en esfuerzo anormalmente elevada es un motivo para suspender una prueba de esfuerzo o diagnosticar una hipertensión, de ahí la importancia de su medición.

Para evaluar la diferencia entre los valores de presión arterial en esfuerzo obtenidos en los 2 brazos, los investigadores realizaron un estudio transversal con 225 deportistas sanos, el 17% hombres y el 43% mujeres, de 17 años de media. Practicaban hockey hierba, atletismo, natación, tenis de mesa, tiro con arco, baloncesto, esgrima y bádminton, entre otros deportes.

El estudio mostró que la presión arterial sistólica y diastólica no difiere de forma significativa entre ambos brazos. Sin embargo, se observaron casos de variabilidad individual donde la presión arterial predomina en un brazo durante el reposo y en el otro brazo durante el máximo esfuerzo.

Ante la posibilidad de que el brazo donde predomina la presión arterial en reposo no coincida con el brazo en el que predomina la presión arterial en esfuerzo, los autores recomiendan que se mida la presión arterial en ambos miembros superiores durante la prueba de esfuerzo.