El trabajo se basa en datos de 17 jugadores profesionales de beisbol sometidos a cirugías de hombro entre 2010 y 2013. El estudio se realizó con la aprobación de la Major League Baseball estadounidense. El seguimiento mínimo fue de 2 años.

Tal y como explica el investigador principal, solo el 35% fueron capaces de volver a su nivel anterior de juego. Esa capacidad de volver al juego varió en función de la posición en el campo; en el caso de los lanzadores, la tasa de retorno bajaba al 16%.

Esto lleva a los autores a considerar necesario informar a los jugadores sobre las bajas tasas de retorno y las otras opciones de tratamiento disponibles. En cualquier caso, advierten de que el reducido tamaño de la muestra obliga a hacer más estudios para determinar la efectividad de la terapia.