En una nota, la organización explica que la muerte súbita puede estar causada por patologías subyacentes agravadas por la práctica deportiva; no obstante, es posible detectar la mayor parte de esas enfermedades en los reconocimientos médicos que se realizan periódicamente y antes de participar en las pruebas.

“La muerte súbita en el deporte es un hecho luctuoso que, por incidir generalmente en personas jóvenes y aparentemente sanas, suele generar actitudes alarmistas y miedos infundados”, aseguran desde Samede, insistiendo en que, en la mayoría de los casos, practicar deporte es saludable.

En ese sentido, destacan los beneficios de hacer ejercicio regularmente, preferentemente con la supervisión de profesionales sanitarios. Al hilo, afirman que practicar deporte ayuda a prevenir la obesidad, la hipertensión arterial o la diabetes, así como a paliar los síntomas de muchas enfermedades y, en consecuencia, mejorar la calidad de vida del paciente.

En su comunicado, Samede recomienda la práctica de ejercicio físico “adecuado a las características de cada deportista, de forma regular y a lo largo de todo su ciclo vital”. Igualmente, aconseja que los deportistas, “independientemente de si están o no federados o realizan competiciones o no”, se sometan a reconocimientos médicos periódicos y preparticipación deportiva; estos reconocimientos debe llevarlos a cabo un especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte.

Estos últimos, junto a equipos multidisciplinares en los que participan cardiólogos, fisioterapeutas, nutricionistas, etc., pueden aconsejar al deportista sobre distintos aspectos relacionados con su salud en base a los resultados obtenidos en los reconocimientos. También pueden supervisar los entrenamientos “para garantizar una adecuada progresión en las cargas que garanticen una correcta adaptación al esfuerzo y una práctica deportiva saludable”.