El trabajo, un estudio descriptivo de tipo transversal, fue diseñado para determinar el estado de hidratación en deportistas varones bien entrenados con DI y compararlo con el estado de hidratación de jóvenes adultos sedentarios con DI. Participaron 22 deportistas federados y 22 sedentarios, ajustados en sexo, edad y cociente de inteligencia.

Se recogió la primera orina de la mañana para evaluar la densidad de la orina, considerada el indicador más exacto del estado de hidratación. De los deportistas, 5 estuvieron significativamente deshidratados y 12 deshidratados; 6 de ellos estuvieron euhidratados, frente a los 9 del grupo de sedentarios. Se encontraron diferencias significantes entre los deportistas euhidratados y los adultos sedentarios con DI respecto a la ingesta de líquidos.

Los investigadores concluyen que los deportistas con DI tienen un mayor riesgo de deshidratación. Este puede explicarse, al menos en parte, por un consumo ad libitum de líquidos insuficiente, de acuerdo con los autores, según los cuales son necesarios más trabajos dirigidos a examinar el consumo de agua y el estado de hidratación durante la competición en esta población.