Investigaciones previas, apunta EurekAlert, ya habían demostrado que, en los casos más extremos, el hecho de retirarse de la actividad profesional puede provocar depresión, trastornos de la alimentación y abuso de sustancias en los deportistas de élite. La investigación publicada ahora está liderada por la Universidad de Portsmouth.

Este estudio afirma que adaptarse a la jubilación es difícil para muchas personas, pero es especialmente complicado entre los deportistas de élite, afirman los autores. Según explican, estos ambientes se caracterizan por las claras expectativas sociales y culturales. Los atletas suelen asociar el éxito a esas expectativas, argumentan.

Al retirarse, señalan los investigadores, muchos deportistas de élite se esfuerzan por identificarse con algo distinto al deporte, que, en muchos casos, ha sido el eje central de su vida durante mucho tiempo. Para evitar la frustración en esta nueva etapa de sus vidas, este estudio sugiere que las organizaciones deportivas deben apoyar a los deportistas de élite en la adaptación a estas nuevas condiciones.

Los investigadores concluyen que, la forma en la que se eduque a los deportistas de élite desde sus inicios afectará a la manera en la que se enfrenten a la jubilación. Consideran que las instituciones deportivas tienen que ayudar al deportista de élite a desarrollar una identidad complementaria a la deportiva para evitar las consecuencias que pueda tener el hecho de abandonar su profesión.