Según informa Infosalus, los anabolizantes tienen un efecto parecido a la testosterona, facilitando el aumento de masa muscular, fuerza y resistencia a la vez que se reduce la grasa y el tiempo de recuperación. Se trata, de acuerdo con la experta, de sustancias “ilegales” que no deben consumirse sin supervisión médica.

En concreto, el uso de anabolizantes para mejorar el rendimiento deportivo en hombres adultos puede provocar acné, piel grasa, atrofia testicular, alteraciones en el cabello, acné, calvicie precoz, disfunción renal, aumento de la agresividad y el deseo sexual, impotencia o cáncer hepático.

Por su parte, en adolescentes el consumo de anabolizantes con el fin de mejorar los resultados deportivos puede dar lugar a acné y paralización del crecimiento. En mujeres, esta sustancia provoca una masculinización, traducida en alteraciones del ciclo menstrual, mayor crecimiento de vello, calvicie, aumento de la nuez, atrofia mamaria o virilización de la voz.

En ese sentido, la especialista, que es miembro de Saluspot, recuerda que sustancias como los anabolizantes están prohibidas, puesto que incrementan el rendimiento de los deportistas a costa de causar “alteraciones indeseables” en el organismo. “Solo pueden tomarse bajo supervisión médica”, recalca Triviño.