Según informa la agencia EFE, el trabajo incluyó a más de 1.200 estudiantes de 4.º de Educación Secundaria de institutos de Banyoles, a los que se realizó un electrocardiograma en busca de anomalías en el corazón. La prueba reveló alteraciones cardiacas en 252 jóvenes, 10 de ellos con patologías graves.

“Queríamos ver si podíamos encontrar alteraciones electrográficas que nos puedan ayudar a identificar cardiopatías cardiacas de manera precoz en estos pacientes jóvenes, enfermedades cardiovasculares que pueden causar incluso muerte súbita”, explicó Ramon Brugada, uno de los autores del estudio.

De acuerdo con el especialista, hacer un electrocardiograma cuesta “céntimos de euro” y permite prevenir fallecimientos. “Incluso detectando un caso de muerte súbita entre 10.000, ya podríamos darnos por satisfechos”, apuntó el médico, cuyo equipo está probando la capacidad del electrocardiograma en el nacimiento para detectar dichas enfermedades desde edades muy tempranas.

Entre las alteraciones detectadas destacan:

  1. Bloqueos de rama.
  2. Bloqueos atrioventriculares.
  3. Un caso del síndrome de Wolf-Parkisnon-White, curado mediante ablación.

Muerte súbita en deportistas

En opinión del especialista, la muerte súbita en deportistas “es muy rara, pero sí es verdad que cuando se muere un deportista tiene una repercusión mediática muy grande y eso causa que otros padres piensen en que eso les puede pasar a sus hijos”. Según él, hay que tener en cuenta que en la mitad de los casos la autopsia revela una potencial causa genética.

“Significa que hay familiares en riesgo”, subrayó Brugada, quien apuesta para que todas las personas que realicen algún deporte se sometan cada 2 años a una valoración médica que incorpore un electrocardiograma, con independencia de la edad. “Y si es deporte competitivo, de alta exigencia, cada año”, concluyó.