Según ha informado la universidad europea, el estudio muestra que los síntomas de la incontinencia urinaria son más comunes en las mujeres que llevan un estudio de vida más sedentaria y cuya actividad física semanal está por debajo de las 2,5 horas de ejercicio de resistencia recomendadas.

En la investigación participaron 647 mujeres finlandesas de entre 48 y 55 años. Un poco más de la mitad de los participantes habían experimentado síntomas relacionados con el suelo pélvico, el más común de los cuales era la incontinencia urinaria.

“El estudio no responde a la pregunta de si el ejercicio se está evitando a causa de la incontinencia urinaria o si un ejercicio más abundante ayudó a mantener los síntomas bajo control”, afirma la profesora Eija Laakkonen. “Sin embargo, demuestra que los síntomas están relacionados con los niveles de actividad física”.

El trabajo forma parte del proyecto de investigación ERMA, dentro del cual se estudia el impacto de la menopausia en la composición corporal y muscular, el rendimiento muscular, el bienestar mental, la actividad física y los indicadores de salud biológica”, apunta Vuokko Kovanen, de la Facultad de Ciencias del Deporte y la Salud de Jyväskylä, al igual que Laakkonen.