En la actualidad solo puede recomendarse el yoga como una terapia complementaria para la depresión, explica la psicóloga Lindsey Hopkins. En su opinión, “el yoga probablemente sea más efectivo en conjunción con los métodos estándar proporcionados por un terapeuta licenciado”.

Esta especialista considera que, pese a no ser una panacea, el yoga tiene un alto potencial como terapia complementaria para la depresión. Hopkins ha realizado un estudio que incluyó a 23 hombres que participaban, 2 veces por semana, en clases de hatha yoga, durante un periodo de 8 semanas.

Esta modalidad de yoga, explica la investigadora, hace hincapié en los ejercicios físicos, junto con ejercicios de meditación y de respiración. Los resultados del estudio mostraron que, los participantes que empezaron el estudio con unas puntuaciones altas de depresión observaron cómo sus síntomas se aliviaron después de 8 semanas.

Para comprobar la eficacia del yoga como terapia complementaria para la depresión, se realizó un segundo estudio sobre el yoga bikram. En esta investigación participaron 52 mujeres de entre 25 y 45 años. Aquellas que practicaron 2 clases de yoga a la semana durante 8 semanas experimentaron una reducción marcada de los síntomas de depresión, en comparación con el grupo de control que no fue a las clases.