La probabilidad de conseguir un empleo entre los pacientes en diálisis ha aumentado en los últimos años en Estados Unidos, aunque las cifras siguen siendo bajas al inicio del tratamiento. Es la conclusión de un estudio de investigadores del Baylor College of Medicine y la Universidad Rice. Los resultados se han publicado en la Clinical Journal of the American Society of Nephrology.

Según los autores, los pacientes con enfermedad renal crónica terminal se enfrentan a desafíos significativos a la hora de mantener su empleo; no obstante, se desconoce el momento en que dejan de trabajar. El trabajo analizó las tendencias de empleo a lo largo del tiempo en pacientes de 18 a 54 años que iniciaron diálisis entre 1996 y 2013.

El estudio mostró un empleo bajo entre los pacientes que empezaron la diálisis; el 38% de los pacientes que fueron empleados 6 meses antes de la enfermedad renal crónica terminal dejaron de trabajar al iniciar la diálisis. Pese a ello, la probabilidad de conseguir empleo se incrementó a lo largo del tiempo y se acortó la brecha para los negros y los hispanos, que partían con menos opciones.

Basándose en estos y otros datos, los autores de la investigación consideran que, aunque ha aumentado la probabilidad ajustada de empleo a lo largo del tiempo para los pacientes en edad laboral en Estados Unidos que inician la díalisis, “el empleo al inicio de la diálisis ha permanecido bajo”.