Según recoge la agencia EFE, el entrenamiento en relajación y en técnicas cognitivo-conductuales, además de fomentar el apoyo social en el trabajo, reducen significativamente la exposición a riesgos psicosociales laborales como la sobrecarga y el conflicto trabajo-familia. Este estudio sobre la salud laboral de los docentes está liderado por Pedro Gil-Monte, profesor del Departamento de Psicología Social de la Universidad de Valencia.

Tal y como explica el profesor a la agencia EFE, “el programa de entrenamiento ha resultado eficaz para reducir los niveles de sobrecarga de trabajo y los conflictos interpersonales”.

En relación al estrés laboral, el programa de intervención psicosocial ha permitido disminuir de manera significativa los niveles del síndrome de burnout así como los problemas psicosomáticos de salud, las visitas al especialista en salud y los síntomas depresivos. Los niveles de cortisol en saliva también bajaron, según destaca el estudio.

Los resultados, señala el investigador, suponen un respaldo empírico para alertar sobre la necesidad y la urgencia de incluir la atención psicológica dentro del sistema público de salud, en especial en Atención Primaria, con el objetivo de promover la salud de los ciudadanos, incluida la población laboral activa, y reducir el gasto social en salud.