Según señala UGT, este porcentaje ha aumentado un 10% desde 2010 como consecuencia del empeoramiento de las condiciones de trabajo. La secretaria de Salud Laboral y Medio Ambiente del sindicato, Ana García de la Torre, ha destacado que “el 38% de los trabajadores españoles considera que su trabajo afecta negativamente a su salud, una cifra que se sitúa lejos de la media europea donde el porcentaje es del 26%”.

Los efectos del trabajo vienen marcados por otros factores como los cambios en el mercado de trabajo europeo, señala la organización sindical. “Los cambios demográficos, estructurales o tecnológicos están afectando significativamente a las condiciones de trabajo, la calidad del mismo, la propia composición de la población trabajadora y los riesgos presentes en el trabajo”, asegura la secretaria de Salud Laboral.

El envejecimiento de los trabajadores, reto de la prevención de riesgos

Tras analizar los efectos del trabajo en la salud, los asistentes a la jornada han evaluado los retos a los que se enfrenta el sector de la salud y la prevención de riesgos laborales. Entre estos riesgos han identificado el aumento de la proporción de trabajadores de edad avanzada en Europa. La tendencia de la población activa en la Unión Europea apunta a que el grupo de edades de 55 a 64 años aumentará un 16,2% entre 2010 y 2030.

Según señala el sindicato, la edad media de los trabajadores europeos será más alta que nunca y, en muchos países, los trabajadores de edad avanzada supondrán el 30% o más de la población activa. Ante esta situación, UGT cree necesario el desarrollo de una política de atención en materia de salud laboral centrada en asegurar que las condiciones de trabajo pueden ser soportadas por los trabajadores mayores y que son sostenibles a lo largo de toda la vida laboral sin que se produzcan “salidas prematuras” del mercado laboral.