Los investigadores llevaron a cabo un estudio de encuesta transversal entre residentes de 6 especialidades. Se preguntó a los médicos residentes sobre sus condiciones de trabajo, sobre el estado de su salud mental y la capacidad de trabajo. Para evaluar los resultados se utilizó el cuestionario psicosocial de Copenhague, el índice de capacidad para el trabajo y el cuestionario ICD-10.

La investigación constató que un 17% de los médicos residentes presentó niveles elevados de estrés y un 9% confirmó padecer síntomas depresivos. Asimismo, el 11% de los médicos residentes registraron resultados bajos en habilidades laborales. El estudio puso de relieve diferencias importantes entre las distintas especialidades.

De acuerdo a los resultados, los cirujanos presentaron niveles más altos de estrés percibido, pero también de capacidad laboral, mientras que los síntomas depresivos eran reducidos. Los niveles más altos de estrés los registraron los anestesiólogos. Los autores del estudio concluyen que es necesario implementar estrategias adecuadas de cuidados en el entorno laboral para evitar un deterioro de la salud mental de los médicos residentes.