Casi la mitad de los pacientes laringectomizados no vuelve a su actividad laboral, según ha puesto de manifiesto la SEORL-CCC (Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello) en el primer estudio que realiza sobre el impacto de la laringectomía en la situación laboral.

Concretamente, este estudio indica que el 47% de los pacientes laringectomizados no continúa con su actividad laboral después de ser intervenidos. El estudio se ha elaborado entre 116 pacientes laringectomizados a causa de un carcinoma escamoso de laringe o hipofaringe. Entre los factores más destacados para regresar a la vida laboral se encuentra tener un puesto cualificado y el uso de prótesis fonatoria como método de rehabilitación vocal.

Según señala EFE, en España alrededor de 1.200 personas se someten cada año a una laringectomía total. Este procedimiento implica que, al extirpar la laringe, los pacientes laringectomizados pierden la voz. Pueden sufrir otras complicaciones como la pérdida del gusto y del olfato.

Por otro lado, los pacientes laringectomizados pueden sufrir un impacto psicológico importante por la pérdida de autoestima, que incluso puede conducirles a la depresión, además de sufrir rechazo y aislamiento. El estudio revela que en el momento de iniciar el tratamiento el 53% de los pacientes estaba laboralmente activo, y a los 2 años seguía trabajando el 28% del total.

Según ha explicado la sociedad científica, esto significa que el 53% de los pacientes laboralmente activos en el momento del diagnóstico del tumor mantuvieron su actividad laboral y seguían activos 2 años después. La cualificación del puesto laboral  fue uno de los factores que determinaban la continuidad o no en el trabajo, según los investigadores.

“El 80% de los pacientes con profesiones de cualificación alta-intermedia se reincorporaron al trabajo, frente al 35% de los del grupo de baja cualificación”, ha aclarado Miquel Quer, coordinador del estudio y presidente de la SEORL-CCC. Quer ha concluido que el método de rehabilitación de la voz también se asocia a la vuelta al trabajo. En este caso, el estudio ha demostrado la prótesis fonatoria se asocia a un mayor retorno laboral que la erigmofonía.