El médico quemado cuenta con una nueva línea de atención puesta en marcha por el Sindicato Médico de Málaga para atender el alto número de casos de ansiedad y estrés entre los facultativos como consecuencia del llamado burnout. Este servicio para el médico quemado aborda también la prevención de riesgos laborales, tal y como ha informado la agencia EFE.

Según el delegado de dicho sindicato, Carlos Camacho, cerca de la mitad de los médicos de la provincia (el 46%) tienen síntomas de lo que se conoce como médico quemado, un estado que genera estrés y ansiedad. Un 27% de esos médicos quemados son profesionales que sufrieron algún tipo de agresión y no interpusieron denuncia; el 13% de ellos sufre agotamiento, falta de estima o despersonalización.

La reducción de salario, el poco tiempo que pueden dedicar a los pacientes y el ritmo de trabajo son algunos de los factores de riesgo que pueden llevar a dicho estado, de acuerdo con el sindicato, que ha puesto en marcha la línea telefónica 951 554 455 para atender al médico quemado en la capital malagueña; en septiembre, el servicio se ampliará a toda la provincia.

Quienes llamen a este teléfono recibirán asesoramiento después de facilitar su nombre, centro de trabajo y teléfono de contacto. A través de esta línea, se podrán denunciar asimismo riesgos laborales relacionados con las condiciones ambientales, físicas o psicológicas relacionadas con el desempeño laboral, así como vinculadas a la gestión del trabajo.

En 2016, se registraron 1.813 accidentes laborales y se comunicaron 177 comunicaciones de riesgo, que “rara vez” se resuelven por “desidia” o “miedo” del cargo intermedio al que llegan, según el representante sindical, que recomienda llamar al teléfono 650 094 444, habilitado por el Colegio Oficial de Médicos de Málaga, en caso de que ocurra algún tipo de agresión a un facultativo en la provincia.