Las bajas se reservan para los accidentes más graves, por lo que la duración de las mismas aumenta, añade UGT. En este sentido, desde la organización sindical consideran necesario establecer un sistema objetivo de clasificación por gravedad de los accidentes de trabajo, revisar el sistema de calificación y declaración de accidentes laborales y enfermedades profesionales o incluir la especialidad de Medicina del Trabajo dentro del sistema público de salud.

Según los datos del sindicato, a partir del año 2004 y hasta 2006 los accidentes sin baja descendieron, pero es en 2006 cuando se produjo un cambio en la tendencia y los accidentes con baja comenzaron a descender en picado, mientras aumentaron que los que no causaban baja. A día de hoy, recuerda el sindicato, los accidentes sin baja siguen siendo más numerosos que los que causan baja.

Con estos resultados, UGT apunta que, el aumento de los accidentes sin baja ha contribuido a reducir las estadísticas en cuanto a siniestralidad, puesto que las publicadas por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social solo tiene en cuenta los accidentes que causan baja.