Los investigadores llegaron a esta conclusión después de observar a más de 3.500 personas en Suecia que padecían artritis reumatoide, y casi 5.600 personas sin la enfermedad. El riesgo de artritis reumatoide entre los hombres que tenían trabajos manuales era más alto que en aquellos que se dedicaban a tareas administrativas y técnicas, señala el estudio.

El riesgo de artritis reumatoide se duplicaba en los trabajadores del sector eléctrico y se triplicaba entre los albañiles y trabajadores del hormigón, añade la investigación. En el caso de las mujeres, las enfermeras y auxiliares también presentaban un riesgo de artritis reumatoide más alto.

Pese a que los autores reconocen que son necesarios estudios más amplios, creen que el incremento del riesgo de artritis reumatoide podría relacionarse con la exposición de los trabajadores a ciertas sustancias como el sílice, el asbesto, los disolventes orgánicos y los tubos de escapa de los motores.

Aun así, los autores consideran que es necesario que los hallazgos sobre los factores de riesgo prevenibles se comuniquen a los empleados, los empleadores y las personas que toman decisiones a fin de prevenir enfermedades al reducir o eliminar los factores de riesgo conocidos. En este estudio se tuvieron en cuenta factores del estilo de vida asociados con la artritis reumatoide, como la grasa corporal, fumar, el consumo de alcohol y el nivel educativo. Aunque el estudio halló una asociación aparente entre ciertos trabajos y el riesgo de artritis reumatoide, no probó una relación causal.