Estos datos se extrajeron de las encuestas realizadas a estas 7.500 personas entre 1957 y 1964 para evaluar los efectos del trabajo en la salud. Tras el análisis, los investigadores hallaron que las mujeres de 40-50 años que trabajaban más de 40 horas semanales registraban peores resultados en salud. Estas mujeres presentaban un riesgo hasta 3 veces mayor de padecer enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y artritis.

La mayoría de los sujetos del estudio, tanto hombres como mujeres, trabajaban un número de horas que podrían considerarse de riesgo, según detallan los investigadores, que encontraron que un 72% mantuvo jornadas superiores a las 40 horas semanales durante los 32 años que analizó el estudio.

Sin embargo, las jornadas de más de 40 horas semanales no tuvieron los mismos efectos sobre los hombres que sobre las mujeres. Los investigadores descubrieron que estas jornadas incrementaban el riesgo de padecer artritis entre los hombres, pero no aumentó el riesgo de sufrir cáncer, diabetes o enfermedades cardiovasculares. De hecho, los hombres que trabajaban entre 41 y 50 horas a la semana tuvieron una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, pulmonares y depresión que los hombrees que trabajaban menos de 40 horas.