Según explica la EASP, el objetivo de este trabajo ha sido analizar y evaluar las condiciones de trabajo entre las personas mayores de 45 años, con un enfoque diferencial de género, para identificar, entre otros aspectos, la causa de incapacidad laboral más común a partir de esta edad. Además de identificar cuál es la causa de incapacidad laboral más común, la tesis de la EASP ha estudiado cómo se asocian las condiciones laborales a la salud y la percepción de capacidad laboral a los 60 años.

Tal y como muestran los resultados, la edad media de las personas en el trabajo está aumentando. Los hombres tienen situaciones de trabajo con jornadas más prolongadas y horarios especiales como el nocturno, mientras que las mujeres tienen mayor prevalencia de trabajos sin contrato y a tiempo parcial.

La tesis encontró diferencias de género en lo relativo a los riesgos para la salud entre mujeres y hombres. Mientras que los riesgos psicosociales están más presentes entre las mujeres, los ambientales, la manipulación de cargas y la violencia física en el trabajo son más comunes entre los hombres. Por lo general, las mujeres presentan una peor salud excepto cuando se trata de factores de riesgo cardiovascular y obesidad (2).

Los problemas musculo-esqueléticos son los más frecuentes entre las personas mayores de 45 años que se encuentran en activo. La capacidad laboral a los 60 años es peor entre las mujeres que entre los hombres y los riesgos laborales que mayor vinculación muestran con la capacidad laboral a los 60 son la manipulación de cargas y el estrés laboral. Sin embargo, la exposición a la mayor parte de riesgos laborales es menor en los hombres a medida que aumenta la edad.