Evitar el síndrome de burnout es posible evaluando los riesgos psicosociales.

Para evitar el síndrome de burnout entre los trabajadores es esencial evaluar los riegos. Así lo asegura el secretario de Salud Laboral de CC. OO., Pedro Linares. Según recoge EFE, la evaluación por parte de la empresa de los riesgos psicosociales es la principal herramienta para prevenir el burnout o síndrome del trabajador quemado. La prevención de este síndrome es un “fracaso” organizativo en España, según el sindicato. Tal y como destaca CC. OO., en España no se considera una enfermedad profesional.

Linares afirma: “Los síndromes de estrés crónico no dejan de ser un fracaso”. En su opinión no ha habido capacidad para abordar correctamente desde el punto de vista organizativo las exigencias del puesto de trabajo. La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha calificado el síndrome del burnout como un fenómeno ligado al trabajo, señala EFE.

De hecho, en el CIE 11 (Clasificación Internacional de Enfermedades) la OMS ha definido con más detalles este síndrome. Concretamente lo encuadra como un fenómeno ocupacional dentro del capítulo de factores que influyen en la salud. El hecho de que la OMS reconozca esta situación abre la puerta a que se pueda considerar una enfermedad profesional en el Sistema Nacional de Salud.

Se desconoce su prevalencia en España

No obstante, CC. OO. cree que es complicado que se incluya en el listado de enfermedades profesionales. Para que esto suceda tiene que identificarse el agente causante. Según explica Linares, en el síndrome de burnout el agente puede ser una deficiente organización del trabajo o un alto nivel de exigencia individual.

CC.OO. reconoce la dificultad a la hora de determinar la incidencia de este síndrome en España. Sin embargo, el sindicato cree que sí se pueden tomar medidas para evitar el síndrome de burnout. El sindicato asegura que, pese a no haber cifras oficiales, su prevalencia es más alta entre las personas que se dedican a la asistencia, especialmente entre los sanitarios.

Reconocer esta afección como enfermedad profesional beneficiaría a los trabajadores, según el sindicato. Esto se debe a que de esta forma cobraría el 75% de la base de cotización desde el primer día de baja.