Exposición a medicamentos peligrosos.

La exposición a medicamentos peligrosos debe prevenirse siguiendo unas pautas comunes. Castilla-La Mancha se ha convertido en un ejemplo en esta materia. Los trabajadores del SESCAM (Servicio de Salud de Castilla-La Mancha) cuentan con una completa guía de actuación en este sentido. Según señala el Ejecutivo regional, esta guía se ha presentado en una mesa redonda celebrada recientemente en el Parlamento Europeo. Esta guía sitúa a Castilla-La Mancha a la cabeza de la regulación en materia preventiva, detalla.

El SESCAM ha sido de los primeros servicios de salud que aprueba un instrumento de ordenación para lograr una mayor protección de sus trabajadores. El objetivo es la obtención de los mayores estándares de protección de la salud del conjunto de los profesionales del sistema sanitario. Asimismo, se cumple con las recomendaciones del Instituto de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

Gran receptividad de los profesionales

Regina Leal, directora gerente del SESCAM, ha subrayado que esta guía se ha elaborado con un amplio consenso y gran receptividad por los profesionales. En su desarrollo han colaborado especialistas de Medicina del Trabajo, Técnicos de Prevención, Farmacéuticos y personal de enfermería. Leal ha destacado que es una guía “muy completa”. En ella se recogen todos los procesos en los que se pueden ver implicados medicamentos peligrosos y trabajadores.

La guía pretende, según el SESCAM, unificar criterios en cuanto a la prevención de riesgos por la exposición a medicamentos peligrosos. Busca fomentar la igualdad de los trabajadores, independientemente de donde trabajen y el acceso a las mismas medidas de protección. Esta guía incluye procedimientos de actuación para la recepción y almacenaje de medicamentos peligrosos. Asimismo, explica cómo manipularlos de una forma segura.

Por otro lado, establece las pautas para la gestión de residuos de estos medicamentos. También fija las actuaciones que realiza un servicio de prevención de riesgos laborales. La guía pretende ser “eminentemente práctica”, defiende el SESCAM, que destaca su “carácter dinámico”. Esto permitirá incorporar las modificaciones que sean necesarias de una forma ágil.