Según esta investigación, los conductores con mala visión tienen 3 veces más accidentes que el resto de conductores y 7 millones de conductores (27,2%) tienen, al menos, una deficiencia visual que afecta a la conducción y 600.000 personas en España se ponen al volante con una agudeza inferior a la obligada por la ley (0,5 sobre 1, que es la agudeza normal).

Un informe anterior concluyó que cerca de 6 millones de conductores en España circulaban con problemas visuales, y de estos, un millón ni siquiera debería conducir. La investigación publicada ahora por la UPB actualiza esta primera edición del informe presentado en 2011. El estudio destaca que la literatura científica establece que casi toda la población hasta los 65 años debería llegar al 100% con la corrección adecuada.

Según la directora del estudio, Aurora Torrents, el informe demuestra, por primera vez en España, que existe una relación directa entre la mala visión y la accidentalidad. Torrents ha explicado que el 90% de la información que recibe una persona para tomar decisiones es a traés de los ojos y que, en la carretera, tomamos unas 15 decisiones por cada kilómetro recorrido.

En 2015 se modificó el Reglamento General de Conductores por imposiciones europeas estableciendo una norma mucho más laxa que la vigente en España, que permite, por ejemplo, que una persona sea considerada apta con 0,5 y 0,1 de agudeza visual en su mejor y peor ojo, cuando antes era 0,8 y 0,5 respectivamente.