Tener un trabajo en el que el jefe ejerce todo el control sobre la actividad que se realiza puede resultar muy frustrante y generar niveles importantes de estrés, apunta la investigación. El coordinador del estudio, Erik González-Mule, ha explicado que los trabajadores con poco control sobre la actividad que desempeñan mueren a una edad más temprana que los empleados que tienen más control en el trabajo.

Los resultados de la investigación revelaron que las personas con trabajos muy exigentes que tenían un alto control sobre la actividad que desempeñaban vieron reducidas un 34% las probabilidades de morir. “Tener poco control sobre el trabajo se asoció con un aumento del 15,4% en las probabilidades de morir”, ha subrayado Gonzále-Mule.

Investigaciones anteriores ya apuntaban que los trabajadores que tienen menos control sobre el trabajo que desempeñan son más propensos a sufrir sobrepeso que aquellos que pueden controlar las tareas que realizan. Los resultados que ahora publican las universidades de Indiana e Iowa se obtuvieron tras evaluar las respuestas de 2.400 personas acerca de su trabajo y analizar su estado de salud.

Gonzalez-Mule ha recordado que “los efectos del estrés se agravan con el tiempo, comenzando con el estrés psicológico que finalmente puede conducir a problemas físicos como la hipertensión e incluso la muerte”.