Desde el año 2003 no se ha reportado en el mundo ningún caso de contagio de VIH de un profesional sanitario a un paciente, han recordado los sindicatos UGT y CC. OO. Una de las razones que han llevado a estas organizaciones a pedir una revisión de la norma es la discriminación laboral que sufren estos enfermos.

En palabras de Miguel Ángel Ramiro, profesor de la Clínica Legal de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), la “inactividad” del Ministerio de Sanidad al no renovar dicha regulación está provocando múltiples casos de discriminación laboral y problemas que “ni pacientes ni profesionales saben cómo gestionar al no haber un criterio claro de actuación”.

Según ha explicado el jurista, la ley de 1998 no está resolviendo los problemas de discriminación laboral. Uno de los últimos casos que han llegado este año a la clínica, ha explicado Ramiro, ha sido el de un cirujano que pregunta si debe comunicar su estado serológico y si hay algún procedimiento quirúrgico que no pueda realizar. “La indefinición legal provoca discriminaciones”, ha afirmado.

Urgen un protocolo asistencial que dé mayores garantías

Un profesional sanitario con VIH puede realizar técnicas invasivas siempre que tenga una carga viral baja controlada, siga las recomendaciones preventivas en el ejercicio profesional y se someta a un seguimiento de su enfermedad, ha explicado Agustín Reollo, del sindicato CC. OO. El sindicalista considera necesario un protocolo asistencial para que estos profesionales que realicen técnicas invasivas tengan mayores garantías, entre ellas la de preservar su identidad.

Por su parte, UGT ha planteado que se apliquen los nuevos conocimientos sobre la enfermedad y sus tratamientos a otros ámbitos, como a las normativas de colegios profesionales. “Si los profesionales cumplen las precauciones universales para el control de infecciones, las posibilidades de transmisión son muy escasas”, ha señalado José L. Rodríguez, de UGT.