Según señala el estudio, el dolor es una sensación subjetiva, modulada por la experiencia previa y compleja de evaluar objetivamente. Los responsables de la investigación han realizado un estudio observacional transversal en 1.080 trabajadores de edades comprendidas entre los 18 y los 65 años, con el objetivo de valorar la prevalencia del dolor en población laboral, cuantificándola y estableciendo la repercusión que suponen variables como la edad, el sexo y el puesto de trabajo.

La evaluación se ha llevado a cabo durante los reconocimientos periódicos de vigilancia de la salud en empresas del sector servicios en España. Para su valoración, los autores del estudio utilizaron el cuestionario breve autoadministrado para la detección del dolor (BPI). Para el cálculo de las diferentes pruebas se sirvieron de paquete estadístico SPSS 20.0.

Los resultados mostraron que la prevalencia del dolor es superior en las mujeres que en los hombres. La intensidad del dolor también es más alta entre las mujeres y va aumentando paralelamente a la edad. No obstante, el dolor más intenso aparece entre los trabajadores más jóvenes (20-25) y a partir de los 45 años, apunta el estudio.

En cuanto a la relación del dolor con el trabajo los resultados son irregulares y no significativos, señala el estudio, con valores superiores en los hombres con trabajos no manuales y una mayor intensidad en las mujeres con trabajos manuales. Estos resultados confirman, según concluyen los investigadores, la influencia del sexo, la edad y el tipo de trabajo en el dolor y su intensidad. A su juicio, podrían servir de apoyo en la planificación asistencial y preventiva.