Concretamente, la queja hace referencia a la salud física y mental la Policía Nacional y la dotación de los equipos de protección individual necesarios que, a juicio de estos 2 sindicatos, deberían tener estos profesionales y no tienen. Según el SUP y CC. OO. el Gobierno incumple los derechos sobre vigilancia tanto de la salud física como mental.

En relación a los equipos de protección individual, CC. OO. asegura que el Gobierno no cumple los convenios 155 sobre seguridad y salud, y el 161 sobre los servicios de salud en el trabajo de la OIT. Por otro lado, los sindicatos afirman que incumple la Recomendación n.º 164 y 171 sobre esas materias, y la ley de prevención de riesgos laborales, así como la normativa sobre los servicios de prevención españolas.

El problema de la vigilancia de la salud física y mental de la Policía Nacional radica en la falta de personal médico y sanitario en la Dirección General de la Policía, según las organizaciones sindicales. A eso se añade, apuntan, la gran cantidad de cometidos que deben realizar estos profesionales. Según denuncian, se está incumpliendo la norma en lo referido a la implantación de las Unidades Básicas Sanitarias, prestando una nula atención a las condiciones psicológicas de los agentes y la prevención de suicidios.

Tal y como recoge la queja, entre 2012 y 2015 se produjeron 82 suicidios en los cuerpos de Seguridad del Estado, porcentaje en algunos casos superior a la media de la población española. En 2016, añaden, 26 funcionarios de la Policía se quitaron la vida. A la falta de personal añaden la carencia de medios materiales para garantizar la salud física y mental y la seguridad de la Policía Nacional.