“La profesión de médico de familia suele ser menos competitiva, pero también menos gratificante económicamente”, admite David A. Faber, autor principal del estudio, “además el agotamiento de este tipo de médicos se ha incrementado estos últimos años tanto que, hoy por hoy, la mitad de médicos de EE. UU. experimentan ,al menos,  un síntoma de desgaste profesional”.

Estas tendencias se ven claramente reflejadas en los numerosos organismos que el equipo ha consultado, entre ellos el National Registry Match Program o la American Association of Medical Colleges. Así, mientras los profesionales de Atención Primaria se enfrentan a una tasa de competitividad del 43%, el resto de especialidades afrontan tasas del 73%. Sobre todos ellos, destaca la especialidad de Otorrinolaringología, la más demandada con un 94%.

Respecto al salario, los médicos de familia ganan una media de 221.419 dólares –198.171 euros- mientras otros especialistas rondan los 413.915 dólares de remuneración –370.456 euros-. De entre ellos los más favorecidos son los neurocirujanos, con un patrimonio que llega a los 747.006 dólares de media – 668.574 euros-.

“Existe una correlación positiva entre los niveles de salario y la competitividad a la hora de solicitar residencia”, señala Faber, “también existe relación, aunque débil, entre la competitividad y el estilo de vida, incluyendo la felicidad dentro y fuera de consulta, las horas semanales trabajadas y la gravedad del burnout”, aclara. 

Frente a estas cifras, los investigadores han optado por aconsejar que “los responsables políticos que se esfuercen por entender la situación”, ya que, de esta forma, podrían “beneficiarse y reforzar su compromiso con la Atención Primaria” para atraer a esos nuevos estudiantes que ahora se enfrentan a altos niveles de presión laboral muy poco compensados.