Tal y como afirman los investigadores, el trastorno por estrés postraumático es un factor de riesgo de la demencia, una enfermedad que representa una de las principales causas de discapacidad y mortalidad, y que requiere de un seguimiento y unos cuidados prolongados y específicos.

La investigación, recogida por EurekAlert, ha analizado si el tratamiento que reciben estos pacientes (antidepresivos, antipsicóticos, sedantes y tranquilizantes) podía incrementar el riesgo de sufrir demencia. Para ello, los responsables del estudio examinaron la información de 3.139.780 veteranos que habían sido tratados de esta patología.

Del total de participantes, un 5,4% había sido diagnosticado de estrés postraumático. En el estudio los investigadores también incluyeron a veteranos diagnosticados de demencia y realizaron un seguimiento durante 9 años. Previamente ya habían observado que los veteranos que sufrían un episodio de estrés postraumático eran más propensos a sufrir problemas mentales relacionados con la demencia.

El estudio publicado en Journal of American Geriatric Society detectó que tomar ciertos fármacos como antidepresivos, tranquilizantes, sedantes y antipsicóticos incrementa notablemente el riesgo de que los veteranos desarrollen una demencia comparado con aquellos participantes que no consumían este tipo de medicamentos.

Los investigadores concluyen que el uso de estos psicofármacos incide en el riesgo de sufrir demencia en los pacientes diagnosticados de estrés postraumático. En su opinión, es necesario seguir investigando sobre cómo afectan este tipo de fármacos, las dosis que se prescriben y durante cuánto tiempo se utilizan.