registro de la jornada laboral

El registro de la jornada laboral rebajará el tecnoestrés del empleado. Trabajar desde casa favorece la desconexión digital, siempre y cuando se establezca un método eficaz de control, advierten los expertos. El Real Decreto 8/2019 contempla el registro de la jornada laboral en la modalidad de teletrabajo. Por esta razón, los especialistas destacan que fichar en casa permitirá un mayor control de las horas trabajadas y, en consecuencia, ponerles límite.

Teletrabajo

El teletrabajo favorece la conciliación y permite una mayor autonomía del empleado. De hecho, llega a disminuir algunos factores de estrés cotidianos que, por su frecuencia, pueden convertirse en una fuente de malestar, destaca Alba Pérez, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universidad Oberta de Cataluña. No obstante, la docente incide en que al teletrabajar “el empleado corre peligro de trabajar más horas de las estipuladas”.

“Con el teletrabajo el empleado corre peligro de trabajar más horas de las estipuladas”.

Cuando no hay límites por parte de la empresa o el trabajador no es capaz de regularse, suben sus niveles de tecnoestrés: ansiedad que provoca una gestión poco saludable de las nuevas tecnologías y que padece 1 de cada 3 españoles, según un informe desarrollado por el Observatorio de Prevención de Riesgos Laborales. Por eso, registrar la jornada “ayudará al trabajador a ser consciente de las horas invertidas y favorecerá esa desconexión digital”. A juicio de la profesora, “siempre es más difícil en casa que en una oficina”.

Trabajadores integradores o segmentadores

Eva Rimbau, profesora de los Estudios de Economía y Empresa de la Universidad Oberta de Cataluña, reconoce que si se establecen unos mecanismos de control correctos “la empresa no puede abusar de la disponibilidad del empleado”. Además, la docente asegura que la nueva ley de registro de la jornada laboral “beneficiará a la mayoría de los trabajadores”. No obstante, advierte de la dificultad de supervisar el horario real de aquellos empleados que se sienten cómodos mezclando y combinando su vida laboral y personal.  “Cuando se cumple un horario fijo, la supervisión es más sencilla. No obstante, es el propio empleado el que prefiere ir trabajando a lo largo de todo el día, incluso en momentos supuestamente fuera del horario laboral, por lo que el control se complica”.

Nancy Rothbard, profesora de negocios de la Universidad de Pensilvania, detectó 2 tipos de empleados según su tendencia a combinar o separar su vida laboral y personal: los integradores y los segmentadores. Los primeros prefieren mezclar ambos mundos: “contestar un mensaje, mientras están en el parque con sus hijos o aprovechar el rato de espera en la consulta del médico”. De hecho, estos trabajadores adaptan su jornada laboral a su vida, y no al revés. Por su parte, los segmentadores prefieren mantener una estricta línea divisoria entre el trabajo y el hogar.

En este sentido, Rimbau asegura que existen un mayor porcentaje de trabajadores que se decantan por el modelo segmentador. De hecho, una encuesta elaborada por investigadores de la Universidad de Amsterdam a 469 trabajadores mostró que, en una escala del 1 al 7 para medir la preferencia de integración, la media es de 3,15 por lo que se observa una mayor inclinación por la segmentación.

Registro de la jornada laboral

Asimismo, la docente informa de que “ninguna es mejor ni peor”. Sin embargo, Rimbau considera que el registro de la jornada laboral beneficia a los empleados segmentadores que trabajan desde casa. Sin embargo, pueden llegar a perjudicar a los que se adaptan su jornada laboral a su ritmo de vida. Por otro lado, para los integradores puede ser difícil estar activando y desactivando el sistema de registro de jornada a medida que desempeñan tareas laborales fuera del horario de trabajo. Asimismo, le resulta difícil cuando se ocupan de tareas personales dentro del horario laboral.

La ley no especifica la metodología para controlar el teletrabajo, explica Carlos Javier Galán, profesor del Máster de Abogacía de la UOC, y deja en manos de las empresas y los convenios colectivos establecer unos protocolos que funcionen en cada sector y casuística del empleado. En todo caso, es la compañía la que “debe facilitar todos los medios. Además, no puede obligar en ningún caso al empleado a utilizar material propio fuera de la oficina”.

La compañía debe facilitar todos los medios y no puede obligar en ningún caso al empleado a utilizar material propio fuera de la oficina.

A su juicio, en España no hay una normativa en este sentido. El profesor incide en que por costumbre se han establecido normas para el uso de vehículo propio en el trabajo. Sin embargo, no han establecido normas para la utilización de material tecnológico como ordenadores o móviles. En este sentido, una empresa no puede forzar al trabajador a instalarse ciertas aplicaciones en su móvil, “que en muchos casos son muy invasivas”. Además, podría incurrir en una vulneración de la ley de protección de datos.

Legislación española

Finalmente, utilizar de la empresa tiene beneficios para el trabajador, ya que “podrá apagar el ordenador o el móvil cuando termine su jornada laboral”. Por tanto, “favorecerá su desconexión digital”. También los tiene para la propia compañía que podrá ejercer legalmente un control y una monitorización de los dispositivos, siempre que el trabajador esté informado de ello. En este sentido, aunque en España no existe normativa específica, rige la sentencia europea, que establece los requisitos del empresario para revisar e inspeccionar la actividad del ordenador o el móvil del trabajador.