Un 3,1% de los profesionales sanitarios que sufre síndrome de burnout presenta, además, niveles críticos de culpa, uno de los principales desencadenantes del síndrome y la depresión. Una de las investigaciones ha analizado la validez del Spanish Burnout Inventory, un test utilizado para evaluar el síndrome de burnout que ha sido adaptado a 10 países en Europa y Latinoamérica.

El cuestionario para evaluar el síndrome de burnout se ha traducido a diferentes idiomas y se ha evaluado sobre una muestra de 12.025 personas de diferentes países (España, Portugal, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Perú y Uruguay), y con distintas ocupaciones (sanitaria, educación, empleados de prisión).

Otra de las investigaciones ha estudiado la prevalencia del síndrome burnout sobre una población de 418 empleados en organizaciones sanitarias públicas españolas. Los resultados indican que el 8,4% de los profesionales sanitarios presenta el síndrome de burnout y que el 3,1% de ellos registra altos nieles de sentimientos de culpa.

Otro de los aspectos que han valorado los investigadores es la influencia del conflicto trabajo-familia en el síndrome de burnout y en la salud desde una perspectiva de género. Los resultados de esta línea de trabajo muestran que la influencia en el desarrollo del síndrome de burnout y el uso de medicación fue mucho mayor en las mujeres que en los hombres.

Con estos resultados, los investigadores concluyen que es necesaria una intervención psicosocial en el ámbito laboral que tenga en cuenta la perspectiva de género y su influencia en los roles sociales adquiridos. Asimismo, los autores del estudio defienden la implantación definitiva de un modelo paritario y equitativo que valore las interacciones trabajo-familia.