Las enfermedades laborales no declaradas generan un coste “que pagamos todos”, ha denunciado el sindicato UGT de Castilla-La Mancha. Según recoge la agencia EFE, este sindicato ha alertado de que el 48% de las enfermedades laborales no causan baja en la comunidad de Castilla-La Mancha.

En el primer trimestre de 2018, indica UGT, se han comunicado 164 partes de enfermedades profesionales en Castilla-La Mancha, de los que el 48% no han causado baja, frente al 53% a nivel nacional. “El gran problema”, según la organización sindical, “son las enfermedades laborales no declaradas porque suponen un coste que pagamos todos”.

De las 164 enfermedades laborales declaradas entre enero y marzo en Castilla-La Mancha, 103 se debían a agentes físicos, 85 produjeron baja y 79 se han cursado sin baja laboral. Para UGT las enfermedades laborales no declaradas pueden responder al miedo por parte del trabajador a perder el empleo. En la mayoría de los casos no se declaran y eso provoca que el coste de su gestión sea asumido por el sistema público de salud en lugar de por las mutuas.

El sindicato ha recordado que en 2017 se declararon 421 casos de enfermedades profesionales en la región, 27 más que el año anterior. Pese a que el número de comunicaciones de enfermedades ha crecido, UGT apuesta por seguir trabajando para que se reconozcan enfermedades que, a día de hoy, no se consideran profesionales.

Toledo fue la provincia con mayor número de enfermedades profesionales detectadas en 2017 con un total de 216 (el 53% del total de los casos). También fue la provincia con mayor tasa bruta por cada 10.000 trabajadores, con 12 casos. Atendiendo al género, se producen más enfermedades profesionales en hombres que en mujeres.