El trabajo advierte también de que los meses del primer semestre tienen más posibilidades de accidente que los meses del segundo trimestre y que, entre todos ellos, mayo y junio destacan por su siniestralidad. Por otro lado, el perfil del trabajador más propenso a sufrir algún tipo de percance es aquel con una antigüedad inferior a un año.

“La franja de edad de los trabajadores que más accidentes sufren ha ido aumentado según pasan los años”, señala Martín; “en el año 2003 la edad de los siniestrados era de entre 22 y 28 años, mientras que en el año 2012 se sitúa entre los 33 a 39 años”, concreta el experto, cuyos datos aseguran que el 39% de los accidentes con baja corresponden a trabajadores con contrato temporal.

“Desde el punto de vista general, la gestión de riesgos es una disciplina con una base teórica muy importante; sin embargo, su aplicación a los riesgos laborales no ha culminado”, concluye Martín tras haber analizado más de 100.000 accidentes laborales. “La alta siniestralidad española nos lleva a pensar que esa formalización no es eficaz o no se cumple”, sentencia.

Desde un punto de vista más optimista, el experto afirma haber logrado elaborar un modelo matemático capaz de predecir con más de un 80% de fiabilidad los costes anuales que tendrá una empresa del sector siderúrgico. Esta labor ha sido premiada como finalista de la VIII edición de los premios Atlante en la categoría "Integración de la Prevención", que concede Foment del Treball.

“Haciendo un paralelismo se puede decir que hemos hecho algo similar a las predicciones que hace el Instituto Nacional de Meteorología, al aplicar modelos matemáticos a las tendencias que nos aportan los datos de siniestralidad”, ejemplifica el autor, cuyo trabajo pretende “contribuir a la reducción de los accidentes de trabajo, mediante el descubrimiento y la identificación de las variables más influyentes”.