La agencia EFE se ha hecho eco de la denuncia de esta empleada embarazada, quien estudia emprender acciones legales asesorada por el servicio jurídico y demandar a aquellos que hayan contravenido la normativa que protege la maternidad, según, incluso, el Código Penal "al atentar presuntamente contra la salud de una trabajadora".

Según informa el sindicato, el servicio de prevención dijo que la empleada embarazada era apta con limitaciones, teniendo en cuenta los protocolos generales de salud laboral. Como no existía una evaluación específica de los riesgos del puesto laboral, la trabajadora fue asignada al servicio de urgencias del hospital. En ningún momento se tuvo en cuenta, explica la agencia, los riesgos que podía tener.

"La exposición a riesgos como una importante carga de trabajo, estrés laboral y bipedestación prácticamente durante toda la jornada, soportando las medidas de protección individual (delantal de protección de plomo y collarín) con un peso aproximado de 3 kilos".

La profesional padeció una situación contante de estrés y ansiedad por la que tuvo que ser atendida de urgencias, y por la que casi pierde al bebé que esperaba. Por esta razón, la empleada embarazada recibió la incapacidad temporal y, al poco tiempo, sufrió una interrupción prematura del embarazo. Según ella mismo declaró, esto "podría hacer pensar que presuntamente exista una relación directa de causalidad entre la falta de adopción de medidas preventivas y la interrupción del embarazo".

Un daño irreparable

Según el sindicato, el Hospital Clínico de Valencia no actuó con la diligencia debida en cuanto a la protección de la maternidad se refiere y “ha causado a una de sus trabajadoras en estado de gestación un daño grave e irreparable". También denuncia la falta de medios para adaptar el puesto de trabajo, lo que implica una adaptación incorrecta a la Ley de Prevención y a la protección de la maternidad.

"A pesar de que el Servicio de Prevención manifiesta que el puesto de trabajo ocupado y desempeñado por la trabajadora le supone un riesgo para su salud si no se adoptan las medidas preventivas, las mutuas no conceden dicha prestación, contraviniendo lo dispuesto en la normativa vigente", explicaron.

Desde la Conselleria de Sanidad han asegurado que esta especialista de radiología fue examinada por el servicio de prevención de riesgos laborales y se determinó que era apta con ciertas limitaciones, por lo que se adaptó su puesto de trabajo “cumpliendo todos los criterios”. Sanidad, por su parte dice que el hospital está comprometido con la protección a la maternidad y con la adaptación laboral de las embarazadas.