Estos datos, presentados durante la a tercera jornada del 38.º Congreso de Semergen, pretenden “determinar la prevalencia y las principales características clínicas y sociosanitarias de los ancianos frágiles de las consultas de Atención Primaria”, según los médicos residentes que han fomentado la investigación.

De entre los 2.461 pacientes mayores de 65 años que han participado en el estudio, se ha deducido que más de la mitad se encuentran en un estado de salud “frágil”, dado que respondían de forma afirmativa al menos una cuestión del test de Barber, diseñado para “detectar el peligro psicosocial que convierte al paciente en una persona más vulnerable ante problemas de salud”, explican.

También en base a este cuestionario, se ha sabido que la cifra de riesgo “se reduce a un 40% en pacientes de entre 65 y 69 años y aumenta al 83% en los mayores de 90”. Así mismo, se ha recogido que las patologías más frecuentes entre los encuestados son: hipertensión, dislipemia, artrosis, hiperplasia de próstata, diabetes, obesidad, catarata y cardiopatía isquémica.

Casi el 90% de los voluntarios afirmó tomar 3 o más fármacos para controlar estas enfermedades; entre ellos, los más utilizads son hipotensores, hipolipemiantes, antiagregantes y antidiabéticos orales; mientras en el sector de los no cardiovasculares destacan los gastroprotectores, analgésicos, urológicos (HBP), broncodilatadores y ansiolíticos.

 La importancia de los estudios geriátricos en AP

“La mayoría de los estudios en el área de Atención Primaria son descriptivos y ofrecen un panorama más fiel y completo a la realidad que nos encontramos los profesionales médicos en la consulta”, asegura el presidente del comité organizador del congreso, Sergio Cinza. “Nosotros tenemos acceso a perfiles muy diferentes de pacientes”, sentencia.

Además, “de la totalidad de los estudios presentados, una gran mayoría son desarrollados por los profesionales más jóvenes, que son el orgullo de la profesión médica y también de la sociedad”, felicita el experto, quien ha recordado el apoyo prestado por Semergen a distintos proyectos como Ibercan o PYCAF.

Se trata de “distintos estudios desarrollados en todo el territorio nacional ha supuesto la aparición de una numerosa y valiosa producción científica que ahora está dando sus frutos”, explica Cinza. “Este apoyo explica que, a pesar de que la investigación no ha estado vinculada de forma tradicional a la AP, se hayan presentado más de 3.500 comunicaciones a este congreso”, ejemplifica.