Según indica la encuesta el 38% de estos menores anémicos son, además, raquíticos, el 36% tiene un peso inferior al recomendado para su edad y el 21% pesa poco en comparación con su altura. A pesar de estas cifras, el texto recuerda que, en comparación con la encuesta del periodo 2005-2006, India ha mejorado en los parámetros internacionales.

No obstante, según recuerdan los expertos en una nota de la Deutsche Presse Agentur, “el país sigue sufriendo graves niveles de desnutrición entre los niños, sobre todo por la pobreza”. De hecho, sus índices nutricionales aún figuran entre los peores del mundo y algunas zonas registran niveles críticos de hambruna.

"Se ha producido una mejoría en algunos aspectos”, admite la especialista en nutrición de Unicef, Gayatri Singh. “La incidencia de anemia bajó desde un 69,4% en 2005-2006 pero en parámetros como la alimentación complementaria pasados los 6 meses de vida, no se ha progresado mucho”, ejemplifica la experta.

Según el ranking del Índice Global del Hambre de 2016, India se encuentra actualmente en el puesto número 97 de los 118 países en desarrollo. “Muchos critican al Gobierno indio por no poder manejar la crisis endémica de hambre en el país que, irónicamente, es una de las economías que crecen a mejor ritmo del mundo”, recuerda la nota.