Generalmente, la gravedad de la malaria vivax queda eclipsada por la cepa del Plasmodium falciparum, una variante más mortal que acaba cada año con la vida de medio millón de personas, principalmente en África. Sin embargo, la virulencia de la vivax, reside en causar numerosas recaídas a un mismo paciente, bajo peso en recién nacidos y complicaciones en el embarazo.

Por ello, el equipo de investigadores, liderados por Pilar Requena, Carlota Dobaño y Hernando A. del Portillo, ha llevado a cabo un estudio en mujeres embarazadas naturales de Guatemala, Colombia, Brasil, India y Papúa Nueva Guinea. A través de sus muestras de sangre han podido evaluar la presencia de anticuerpos dirigidos contra una familia de proteínas del P.vivax.

Tal como publica la revista PLoS Neglected Tropical Diseases, los científicos hallaron una asociación entre estos anticuerpos y el mayor peso al nacer, lo que podría contribuir al desarrollo de la medicina. Así mismo, se cuestionaron si los sujetos habían adquirido anticuerpos naturales y si existía una relación entre los niveles de dichos marcadores inmunes y el desenlace del embarazo.

Los “significativos” niveles de anticuerpos anti-VIR, determinaron que “las proteínas VIR son mediadores importantes en la respuesta inmune al parásito y potencialmente buenos candidatos para vacunas”, según resumen los autores en declaraciones a la Agencia EFE.

“Basándonos en estos hallazgos y en la gran carga de malaria por vivax, creemos que es necesario hacer estudios con cohortes más grandes para determinar si antígenos derivados de las proteínas VIR inducen una inmunidad protectora contra el Plasmodium vivax”, defiende Requena.

Así mismo, es necesario determinar “si se podrían considerar candidatos para el desarrollo de vacunas que contribuirían a la eliminación de la enfermedad”, añade.  Esta posible vacuna supondría una descarga significativa para la Salud Pública de numerosos países de Asia, Pacífico y Latinoamérica.