El Centro de Salud de El Paso, en Santa Cruz de Tenerife, ha presentado el caso clínico de un varón de 59 años diagnosticado de carcinoma papilar tiroideo con metástasis osteolítica en una vértebra lumbar. El paciente, con antecedentes de bocio multinodular e hipertensión arterial, fue remitido a la consulta de Otorrinolaringología por el aumento de tamaño de su glándula tiroides.

Tras confirmar el crecimiento de bocio mediante una ecografía tiroidea y una TAC, el servicio decidió practicar una tiroidectomía total y enviar las muestras de la glándula extirpada para su análisis anatomopatológico. La conclusión de que se trataba de un carcinoma papilar tiroideo motivó el inicio del tratamiento con yodo radiactivo (I-131).

Aunque los controles gammagráficos fueron negativos para recidivas tumorales, a los 3 años el paciente comenzó a sufrir crisis intensas y recurrentes de lumbociatalgia derecha. Tras una radiografía, una resonancia magnética nuclear una TAC y una analítica que mostraba un significativo aumento de la tiroglobulina, los servicios de El Paso decidieron realizar una hemivertebrectomía urgente de L3.

En este punto, Anatomía Patológica informó de la presencia de metástasis oseolíticas del carcinoma papilar tiroideo. Aún con la tiroglobulina elevada, los especialistas optaron por aplicar tratamiento con radioterapia del lecho quirúrgico. Según recoge la revista Medicina General y de Familia, la evolución clínica fue favorable y no se objetivó progresión del carcinoma papilar tiroideo con metástasis.

El 80% de carcinomas tiroideos son papilares

El cáncer de tiroides, cuyo subtipo papilar representa entre el 75 y el 80% de los casos, es la neoplasia endocrina más frecuente. Según explica el autor del estudio, José Alberto Hermida Pérez, la prevalencia de esta patología ha ido en aumento durante la última década. La calidad de las ecografías y el alto rendimiento de la PAFF han logrado incrementar de forma muy significativa la detección de la forma papilar de este tipo carcinoma y su tratamiento:

  1. Tiroidectomía total.
  2. Supresión con levotiroxina.
  3. Administración de I-131 posquirúrgico.

La tasa de supervivencia a 10 años de los pacientes con carcinoma diferenciado tiroideo es de entre el 80 y el 95%; sin embargo, en el 20% de ocasiones en que se produce metástasis a distancia, la tasa de supervivencia global se reduce al 40%. En este sentido, Hermida ha recordado una serie de circunstancias asociadas a una frecuencia más elevada de cáncer de tiroides:

  1. Dietas bajas en yodo.
  2. Exposición a radiaciones ionizantes.
  3. Consumo previo de anticonceptivos orales.
  4. Sexo femenino y edad entre los 30 y los 50 años.
  5. Factores genéticos -síndrome de Gradner o enfermedad de Cowden-.
  6. Asociación con otras enfermedades tiroideas –enfermedades de Graves y Hashimoto o tiroiditis linfocitaria-.