La propuesta, que pretende aproximar la ratio de psicólogos a la media de la Unión Europea -18 profesionales por cada 100.000 habitantes-, tiene como objetivo responder a las necesidades que surgen en la Atención Primaria, donde se produce el primer encuentro entre los profesionales y las familias. “Las consultas suponen una mezcla de problemas tanto físicos como emocionales, y ambas requieren de atención por parte de profesionales especializados”, resume Motero en una nota de prensa.

La experta considera que, en este contexto, “el papel del profesional de la psicología garantizaría la detección y tratamiento de dificultades emocionales o conductuales de la persona y, por tanto, podría prevenir que estas dificultades se compliquen y cronifiquen”. Por su parte, el Colegio Oficial de Psicólogos (COP) ha alertado de la escasez de recursos disponibles en la red pública para hacer frente a las demandas sociales.

“Nuestro sistema pone énfasis en el tratamiento con psicofármacos”, denuncian, lo que “supone un sobrecoste para la administración en contraposición al tratamiento psicológico, que no tiene efectos secundarios, posibilita una menor cronificación, reduce las bajas laborales y, por ende, supone un ahorro considerable”, justifican. Todos estos argumentos cobran aún más peso en el caso de la atención a familias con enfermedades raras (ER).

“En el caso de las ER, el diagnóstico suele ser tardío, con una media de 5 años”, explican los representantes de FEDER; “durante este proceso, las personas pasan por la soledad, la incertidumbre, la inseguridad y otros sentimientos negativos que, si son abordados de una forma temprana, podrían reducir costes, evitar peregrinajes y ayudar a las personas con ER y a sus familiares a manejar la situación”.

Por eso, insisten, “en necesario promover, desde servicios especializados, la puesta en marcha de programas sistemáticos y evaluables de intervención y asesoramiento psicológico, que ayuden a las familias cuidadoras a administrar la tensión, reducir el estrés y prevenir el riesgo de consecuencias psicopatológicas”, concluyen.