Debido a la antigüedad y gravedad médica en pacientes alérgicos, el uso de vacunas para luchar contra la reacción sistémica generada por una picadura ha aumentado en los últimos años. En 1978, el Hospital Johns Hopkins de Baltimore, en Estados Unidos, realizó el primer estudio que demuestra que una vacuna con veneno de abeja previene la reacción sistémica generada tras una picadura.

Algunos hospitales ya están concienciados con la prevención a través de vacunas, con las que se podría solucionar un problema alérgico que se estima que afecta a una franja de entre un 0,5 y un 3% de la población adulta, y un 1% de población infantil. Así, el servicio de Alergología del Hospital de Toledo, vacuna, actualmente, a 60 pacientes con alergia a las picaduras de abejas o avispas. El 90% reciben tratamiento frente al veneno de avispas y el 10% al de abejas.

Carlos Senent, jefe del servicio de Alergología del Hospital de Toledo, explica que, existen personas alérgicas a abejas o avispas que lo desconocen y que podrían beneficiarse de esta vacunación. Por este motivo, se pretende concienciar a la población sobre la importancia y gravedad de la enfermedad, que en Toledo, concretamente, se considera que afecta a entre 670 y 2.750 personas.

Senent, apunta que “con la llegada de la primavera y la subida de las temperaturas empiezan a aparecer en nuestro entorno las abejas y las avispas. Habitualmente sus picaduras no ocasionan más que las leves molestias que todos conocemos. Sin embargo, en las personas alérgicas a su veneno pueden provocar reacciones de suma gravedad, como la anafilaxia, llegando incluso a ser una amenaza para la propia vida”.

Un estudio realizado a 912 médicos de Atención Primaria muestra que 3,1 pacientes atendidos en sus consultas han sufrido en algún momento una reacción sistémica tras una picadura de avispas o abejas. Sin embargo, el 56% de los profesionales no conoce que las tasas de eficacia de la inmunoterapia o vacuna, con extracto de veneno de abeja o avispa, se sitúan por encima del 90%.

Cuando una picadura produce una reacción local de más de 10 cm de diámetro o dura más de 24 horas, ésta puede ser u indicio de alergia al veneno de himenópteros. Por ello, es importante acudir a un alergólogo que diagnostique la posible alergia.

El tratamiento a través de inmunoterapia previene que el 90% de los vacunados vuelva a sufrir una reacción alérgica o, en los casos de alergia grave, que la reacción no ponga en peligro la vida del paciente. Por este motivo, es importante que los alergólogos y médicos de Atención Primaria recomienden pruebas de alergia para beneficiarse, en los casos necesarios, de los beneficios de la vacunación.