La universidad analizó casi 3.000 fumadores mayores de 50 años y recogió sus patrones de tabaquismo al inicio del estudio y a los 2 años. Los resultados demostraron que los negros y latinos tenían una tasa de abandono del tabaquismo del 20 y 50% respectivamente, resultado que se atribuye a que los blancos fuman más que otros grupos raciales.

Los participantes blancos seleccionados fumaban 23 cigarrillos al día como media; los latinos, 16; y los negros, 13. Según declaraciones de Shervin Assari, investigadora de la Universidad de Salud Pública de Michigan y del Departamento de Psiquiatría, a Cardiovascular Business, “las minorías tienen más posibilidades de dejar de fumar porque empieza como fumadores más ligeros”.

Otra investigación parecida llevada a cabo por la Universidad de Yale afirmaba que los blancos empezaban a fumar antes que los negros. Aquí analizaban los patrones de comportamiento entre ambas razas, e intentaron establecer relaciones entre los diferentes hábitos de fumar y la detección de cáncer de pulmón, sobre todo en la raza negra.

Aunque afirmaban que no había una respuesta clara de por qué los blancos dejaban de fumar antes que los negros, factores socioeconómios como la educación podría tener relevancia en el tabaquismo. Desde Cardiovascular Business dicen que las personas con más nivel educativo fuman menos, y las que están cerca del umbral de la pobreza fuman más.