Según explica el experto en una nota de prensa, muchas veces las blefaritis con ignoradas por los pacientes al confundir los síntomas con situaciones habituales, como el hecho de que los párpados permanezcan pegados entre sí al despertar. Sin embargo, advierte Kaercher, “la blefaritis puede atacar al globo ocular”.

En estos casos, el paciente suele referir la sensación de cuerpo extraño, recuerda el experto. Aunque siempre es necesario descartar otras causas de blefaritis, explica, los oftalmólogos deben valorar, en primer lugar, la presencia de las más habituales: enfermedades de la piel como el eccema o la rosácea.

Según Kaercher, los profesionales de la Oftalmología deberían acompañar el tratamiento a base de antiinflamatorios con una serie de instrucciones básicas para el autocuidado de la blefaritis por parte del paciente:

  1. Evitar o limitar el uso de lentes de contacto.
  2. Evitar o limitar el uso de cosméticos.
  3. Mantener una higiene exhaustiva y diaria.

La forma más adecuada de limpiar unos párpados afectados de blefaritis es con una toallita limpia y tibia, asegura el médico. “El calor ayuda a aflojar los compuestos grasos que se acumulan en las glándulas sebáceas ubicadas en los bordes palpebrales”, explica Kaercher. De esta forma, “los compuestos se drenan más fácilmente”.