La asistencia que se presta a las personas mayores de 65 años es, fundamentalmente, a domicilio. Los equipos de atención primaria se desplazan al domicilio del anciano para hacer un seguimiento de su estado de salud y prestar los cuidados necesarios, señala la nota de prensa. Desde la Aificc y la Senpe se ha puesto en marcha una guía práctica para mejorar al abordaje de la desnutrición en los ancianos.

El objetivo de este documento es evitar el peligro de la desnutrición en este colectivo. Tal y como señalan en la guía se describen los factores de riesgo asociados a la desnutrición: disfagia, problemas bucodentales, riesgo de aislamiento social, polimedicación, depresión o aumento de las pérdidas de nutrientes (vómitos y diarreas).

La guía permite, además, hacer un cribado y una evaluación a partir de un test observacional y una breve encuesta. Según la puntuación obtenida se establece una valoración del estado nutricional del paciente y se marca un plan de intervención nutricional donde se fija el tipo de textura de la dieta y alimentos que es necesario que la conformen.