El servicio de Alergología del Hospital Clínico San Carlos, dirigido por Montserrat Fernández Rivas, ha organizado un curso para que los profesionales de Atención Primaria identifiquen de manera correcta ciertas alergias pues, habitualmente, ellos son los encargados de recibir y realizar el primer diagnóstico de estos pacientes, tal y como explican los especialistas del centro hospitalario.

El objetivo principal de estos cursos es aumentar y actualizar el conocimiento de la patología alérgica más prevalente, del manejo práctico de la anafilaxia, de la terapia inhalada en el asma y de los tratamientos inmunoterápicos más utilizados, tal y como informa la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. El programa del curso se estructura en 4 bloques temáticos:

  1. Terapia inhalada en asma.
  2. Anafilaxia y reacciones alérgicas por picaduras de abejas y avispas. Autoinyectores de adrenalina.
  3. Dermatitis atópica.
  4. Alergia al anisakis.

Asimismo, el Hospital Clínico San Carlos ha informado sobre los últimos avances en diagnóstico molecular y su aplicación en las alergias alimentarias. Por otra parte, los especialistas han revisado las indicaciones, eficacia y seguridad de la inmunoterapia. Los expertos han recordado a los médicos los factores que predisponen al desarrollo de la alergia en los países industrializados.

La predisposición genética y los distintos factores ambientales son algunas de las variables que deben analizarse en los pacientes que tienen alergias. Aunque este problema es más prevalente en la infancia y la juventud, los problemas por los que el sistema inmunológico reacciona de manera desproporcionada pueden durar toda la vida, recuerda la Consejería de Sanidad.

Los investigadores han informado sobre los avances en la inmunoterapia. “Esto es muy importante tanto en la alergia a alimentos para ayudar a la superación de la misma como para evitar reacciones alérgicas de riesgo vital. Tal es el caso de los medicamentos para poder seguir administrando el fármaco necesario que, muchas veces, es imprescindible para una buena evolución de la enfermedad”, explica Fernández Rivas.