Para llevar a cabo el estudio, se realizó una revisión sistemática en las bases de datos de Medline y Embase entre enero de 1966 y julio de 2014, y se incluyeron aquellos estudios que comparaban las características clínicas con las mediciones de la testosterona sérica en hombres. De entre los 6.053 artículos identificados, se seleccionaron 40 que cumplían con los criterios de inclusión.

Según los resultados, la prevalencia del déficit de testosterona se encontró entre el 2 y el 77%. El índice de probabilidad asociado a un descenso de la libido fue de 1,6, mientras que el índice de probabilidad asociado a la ausencia de este síntoma fue del 0,72. En relación al índice de probabilidad asociado a la presencia de una disfunción eréctil fue de 1,5, mientras que el índice de probabilidad asociado a la ausencia de una disfunción fue de 0,83.

Los investigadores concluyen que la correlación entre los signos, los síntomas y los niveles de testosterona es débil, debido a la incertidumbre sobre cuál sería el umbral para considerar un nivel bajo de testosterona en pacientes de edad avanzada y a la amplia variación en la prevalencia estimada. Por lo tanto, añaden, es complicado extrapolar el método diagnóstico del hipogonadismo en hombres jóvenes a la toma de decisiones para tratar el déficit de testosterona en mayores.

El síndrome de Klinefelter es la causa más común de hipogonadismo primario en hombres con una prevalencia de 1/660. Los afectados tienen un cromosoma X extra que proviene de cualquiera de los padres. Sin embargo, por su escasa expresión fenotípica, la mayoría no son diagnosticados (75%) o lo son tarde.